Cine Colombiano

LA PENA MÁXIMA

LA PENA MÁXIMA

Fecha de estreno:

Director: Jorge Echeverri

Producción: Dago García, Caracol Televisión

País de origen: Colombia

Idioma: Español

Año de Producción: 2001

Duración: 80 min.

Género: Comedia

Reparto:

Enrique Carriazo, Robinson Díaz, Fernando Arévalo, Sandra Reyes, Alvaro Bayona, Gustavo Angarita, Ana María Arango, Henry Castillo, Aura Helena Prada, Fernando Solórzano, John Alex Toro, Diego Vélez, Iván Rodríguez, Julio Sastoque, Luis Fernando Múnera, Consuelo Moure, Alicia de Rojas

Clasificación:

Sinópsis:

Pena máxima es una comedia que quiere ser crítica con las peculiaridades de un país donde el fanatismo deportivo, la expresión desapacible del rencor y del oportunismo, la viveza y la trampa, quedan expuestas de forma caricaturesca, no del todo imposible de verificar en las crónicas periodísticas que recuerdan los desmanes protagonizados por una legión de hinchas de fútbol en diversos estadios del mundo.

Sin otra pretensión que narrar una historia sencilla, de forma tragicómica, con un lenguaje directo, la puesta en escena del guión nos descubre una larga comedia de equívocos. Es entonces cuando salen a la cancha algunos de los titulares que juegan con talento en la reciente dramaturgia colombiana: los actores Enrique Carriazo y Robinson Díaz, una pareja en la que se contrapone la expresión contenida de Mariano (Carriazo) y la gestualidad de cómic que trastorna a Saúl (Díaz), equilibrándose los dos actores entre sí durante el transcurso de la historia. A diferencia del ámbito televisivo, donde la creación de personajes se puede reducir a la repetición de tics y expresiones rutinarias, en La pena máxima se descubren personajes que evolucionan mientras que avanza la película. Sandra Reyes completa el trío alrededor del que gira, como un satélite, el reparto que en su breve pero enriquecedora dimensión compone el decorado emocional de la tragicomedia.

La pena a la que se alude en el título sugiere el penalti permanente en el que se sitúan los personajes ante sí mismos y ante su sentido de patria cuando ésta se reduce a un partido de fútbol. Ver La p ena máxima es entonces, de cierta forma, semejante a contemplar un espejo donde se reflejan diversos aspectos de un país que, a pesar de su tono sombrío, no dejan de ser atractivos por la forma como están presentados, de manera disparatada y mordaz, permitiendo que el espectador vislumbre los dilemas que definen el entorno anecdótico de la película.

Hugo Chaparro Valderrama
Laboratorios Frankestein